Alfabetización Digital

Este tipo de alfabetización debe tener como objetivo dotar a las personas de los conocimientos necesarios para acceder a Internet.
Hoy en día la formación se ha convertido en un elemento clave para el correcto desarrollo de la Sociedad de la Información. A pesar de que esto es algo que no se pone en duda, sí existen bastantes diferencias sobre cuál es la manera más adecuada de conseguir que esta formación sea efectiva y dote a las personas de las habilidades necesarias para tratar con las nuevas tecnologías, y sobre todo Internet.
En un momento en el que el adiestramiento mediante medios informáticos y multimedia se encuentran en pleno apogeo, la alfabetización digital ha de ocupar un papel preponderante porque, sin un mínimo conocimiento informático, los maestros/as, alumnos/as y toda la comunidad educativa, no podrían alcanzar un rendimiento óptimo en los estudios.
En la educación reglada este parámetro se encuentra cubierto (en mayor o menor medida) dentro de los propios planes formativos, pero dentro de la sociedad existe una parte importante de ciudadanos que carece de estos conocimientos. Algunos especialistas denominan a esto la brecha digital. Los motivos por los que existe esta brecha digital son muy diversos. Pueden ser de tipo físico (no se dispone de una conexión), cultural o económico.
Desde el año 2003 la Unión Europea ha llevado a cabo una apuesta clara para extender la alfabetización digital al conjunto de la comunidad y ha realizado importantes inversiones para potenciar el uso de Internet en centros educativos y culturales.
Hoy en día se hace más patente la necesidad de que todos dispongamos de unos mínimos conocimientosinformáticos, ya que, esta tecnología se encuentra presente en todos los aspectos de nuestra vida profesional.
Pero ¿qué se debe aprender? Aquí existen puntos de vista muy diferentes entre los especialistas en el tema. Mientras unos indican que la formación debe ser exclusivamente práctica y precisa, otros apuntan a un tipo de formación más generalista y que ofrezca una perspectiva más profunda sobre la tecnología.
Así en el primer grupo, podemos encontrar prácticamente todas las instituciones que a la hora de ofrecer acciones de alfabetización digital se centran en suministrar unos conocimientos sobre los programas más comúnmente empleados, normalmente ciñéndose al sistema operativo, los navegadores de Internet y el correo electrónico.
Algunos van más allá y agregan programas ofimáticas (procesadores de textos, hojas de cálculo, bases de datos, etc.). Por el contrario el segundo grupo argumenta que es necesario enseñar a comprender el funcionamiento y las características de Internet y no simplemente a manejar los programas, que es una forma simplista de comprender la alfabetización informática.
La alfabetización digital debe tener como objetivo dotar a una persona de los conocimientos mínimos necesarios para acceder a un ordenador y a Internet. A partir de ahí cada usuario debe decidir, por sí mismo, si precisa (ya sea por motivos personales o profesionales) de una formación mas completa y/o profunda.
Además, este enfoque ayuda a evitar el rechazo inicial que gran número de personas experimentan cuando tienen que enfrentarse a estas nuevas tecnologías, y eso ayuda a conseguir los objetivos de formación de una forma más eficaz.
Un estudio publicado en el Journal of Technology, Learning and Assessment sugiere que en lugar de considerar la brecha digital como un problema de acceso a la tecnología, ésta debe definirse como un tema de alfabetización. Los autores desarrollaron un modelo cualitativo para evaluar la alfabetización digital de niños de hogares de niveles socioeconómicos bajos y medios.
Los políticos e investigadores preocupados por ampliar el acceso a la informática han sido motivados por el concepto de brecha digital. El término brecha digital se refiere a las desigualdades al momento de acceder a la tecnología, basadas en factores de ingresos y educación.
Para intentar cerrar la brecha, los Estados financian programas que amplían el acceso a computadores e internet. Sin embargo, hasta ahora ha sido más fácil proveer computadores y conectarlos que diseñar programas que enseñen a los alumnos, maestros y maestras a usarlos de manera que les sirvan tanto en el colegio como para su vida de trabajo futura.
Harouna Ba y Kallen Tsikalas, autores del estudio, sugieren que la brecha digital debe definirse como un problema de alfabetización, aún cuando reconocen que no hay consenso sobre qué conocimientos y habilidades son necesarios para que los niños/as puedan ser alfabetizados en tecnologías de información.
A pesar de que estos tipos de conocimientos son específicos y medibles, los autores argumentan que esta definición presenta el problema de que los indicadores eventualmente serán obsoletos debido a lo rápido que se producen los cambios en tecnología.
Por eso, desde la perspectiva de los autores, una mejor definición de alfabetización digital se refiere a los hábitos de los usuarios en su interacción con las tecnologías de información para el aprendizaje, el trabajo y la entretención.
Específicamente, los hábitos tienen que ver con: habilidades para enfrentar problemas técnicos con los computadores; la variedad de formas en que aprovechan la computación; habilidades para usar herramientas comunes, como procesadores de texto, e-mail y buscadores de internet; habilidades para usar e-mail, Instant Messanging y otras herramientas para comunicarse con sus amigos/as; y habilidades para buscar, guardar y evaluar información proveniente de la web.
Es fundamental en la actualidad para la comunidad educativa porque de ella depende el rendimiento óptimo en los estudios.