El Danilismo histórico, fuerza mayoritaria

29.06.2018

Freddy Aguasvivas Santo Domingo

Aunque no había asumido conciencia del rol ideológico, político e histórico que para ese entonces estaba jugando, el Danilismo, como tendencia pragmática del sector más liberal del Partido de la Liberación Dominicana, comenzó a echar raíces por allá por los inicios de la década de los ochenta, cuando Danilo Medina empezó organizar reuniones clandestinas que - aunque violaban los métodos de trabajo del PLD - paradójicamente preservaban la integridad institucional de ese partido y protegían la figura y el liderazgo del profesor Juan Bosch, cuando un buen grupo de miembros del Comité Central y otros altos dirigentes morados, se fueron aglutinando en torno a Rafael Alburquerque, para ese entonces Secretario General, en clara insubordinación de las directrices del líder Juan Bosch.

Fueron decenas de reuniones secretas que convocaron Danilo y Temístocles Montás, entre otros; con la finalidad de evitar que el cáncer de la división, ya en su etapa de conspiración, hiciera metástasis en la estructura partidaria. En ese momento - aferrado Bosch de manera intransigente a los estatutos y a los métodos de trabajo del partido - fue necesario que Danilo Medina diseñara una táctica para conspirar contra la conspiración.

Aunque Danilo estaba muy joven y todavía no era miembro del Comité Central del PLD cuando ocurrió la crisis que provocó la exclusión, en 1978, de Tonito Abreu y sus seguidores y luego la separación del grupo de Franklin Almeyda, Euclides Gutiérrez y otros; el hoy presidente de la República empezó a jugar un rol importante desde la expulsión de los hermanos José Antinoe y Alberto Fiallo, por allá por el año 1982/1983. Desde ese mismo momento surgió un grupo con ideas afines en la dirección del PLD en el que predominaban el mismo Danilo, Temístocles Montás y Lidio Cadet. También participaban Luis Inchausti, Wilton Guerrero entre otros. Tenemos la impresión de que en este equipo estuvo el origen de la hoy famosa OTAN del Comité Político del PLD.

La arremetida del grupo disidente obligó a planificar acciones muy discretas para enfrentarlo fuera de los organismos del partido, puesto que en su condición de Secretario General, Alburquerque controlaba los mecanismos institucionales. Fue Danilo Medina quien diseñó, junto a Temo, la táctica de la conspiración a favor del liderazgo de Bosch, cuando convocó, para finales del 1983, varias reuniones en la parte de atrás de la Casa de Cambio que tenía Luis Inchausti en la avenida José Martí. Desde ahí se distribuyeron comisiones que salimos por todo el país a defender a Juan Bosch y a denunciar la trama de los alburquerquistas. Lo acertado de esas tácticas dieron como resultado la expulsión de Alburquerque y su grupo, para el año 1984, quien fue sustituido como Secretario General, por Lidio Cadet, de la traba de Medina y Temo, (la pequeña OTAN de esa época). El liderazgo de Bosch fue fortalecido. Para ese entonces ya estaba naciendo el Danilismo como tendencia, aunque sus compañeros, y ni siquiera él mismo, teníamos conciencia de eso.

Las acciones tácticas de Danilo siguieron siendo preponderantes en los procesos electorales de los años 1986 y 1990, ya como subsecretario general, en una mancuerna de unidad y trabajo conjunto con Lidio Cadet, uno de sus mejores amigos de por vida. Hay que decir, para ser absolutamente justos, que en los albores de ese movimiento, el liderazgo era compartido con Temo Montás, quien es también brillante en sus planteamientos estratégicos. Leonel Fernández sería integrado a ese equipo en los tiempos previos a ser escogido como candidato vicepresidencial de Juan Bosch para el año 1994.

Casi diez años después el Danilismo tuvo que jugar un papel protagónico también en la crisis que dio como resultado la expulsión de Vicente Bengoa, Nélsida Marmolejos y luego a Max Puig, Onofre Rojas, Rafael Camilo, entre otros, cuando Juan Bosch se sintió motivado a renunciar de la presidencia del PLD y quedar como un simple miembro el 15 de marzo de 1991. Las acciones puntuales de preservación del partido y del liderazgo de Bosch por parte del Danilismo, fueron vitales para el regreso del líder histórico, con más poderes que nunca.

Pero cuando Danilo Medina levanta vuelo y asume el liderazgo total de las estrategias del partido morado, es cuando - ante el notable declive de las condiciones de salud de Juan Bosch - empieza a planificar el debido relevo generacional, con tanto acierto, que aquellos vientos le trajeron al día de hoy a la presidencia de la República y pasó a ser el líder político nacional de más estima y aceptación popular.

Para el año 1992 el presidente Bosch daba notaciones preocupantes del deterioro de su salud. El robo de las elecciones del año 90 - que había ganado el PLD, pero el triunfo le fue arrebatado por Joaquín Balaguer - había mellado mucho su espíritu y por su avanzada edad, ya ameritaba de un relevo, que él mismo entendía y propiciaba.

Es cuando la pequeña OTAN del año 1992/1993 se reúne en Miami, en la casa del ex cónsul Javier González - extraordinario peledeista lamentablemente ido a destiempo - para reflexionar sobre la necesidad de ir preparando la sucesión de Juan Bosch, en una reunión en la que participaban Danilo, Temo, Leonel, Javier y tal vez una o dos personas más. El grupo decide proclamar a Danilo Medina como candidato vicepresidencial, acompañando a Bosch en las elecciones de 1994, y usar esto como plataforma indispensable de proyección para el año 1998, donde definitivamente no estaría el líder del PLD.

"Yo creo que eso no es lo correcto" - interrumpió Danilo - "hay que estudiar muy bien la coyuntura del año 1994. Estamos en el camino de la sustitución de los tres grandes liderazgos que ha tenido el país en los últimos 30 años, después de la muerte de Trujillo. Juan Bosch, Joaquín Balaguer, y Peña Gómez. Si se mira bien, las características fundamentales de esos liderazgos son tres: a)son intelectuales destacados, b) tienen muy buena oratoria, y c) son comunicadores natos. Para sustituir esos estilos de liderazgos hay que pensar en alguien que reúna esas tres características, y yo no las tengo. Yo entiendo que debemos seleccionar al compañero Leonel Fernández, por su condición de abogado, catedrático universitario, tiene algunas obras publicadas, es el director de la revista Política, Teoría y Acción; se puede presentar como un intelectual. Es un excelente orador y tiene muy buenas relaciones con la prensa"

Los argumentos fueron contundentes. La pequeña OTAN sabía qué tenía que hacer para convertir a Leonel en el candidato vicepresidencial del PLD para el año 1994. Hay que dejar asentado para la historia que ese mismo criterio de razonamiento de Danilo Medina, fue el que se utilizó para hacer a Leonel el candidato del PLD en el año 1996, cuando accedió por primera vez al poder. Hasta ese momento Leonel había sido Danilista. Medina fue jefe de campaña y principal estratega de las candidaturas de Leonel para vicepresidente 1994, y para presidente en el 1996, y 2004.

Para el año 1999 el Danilismo se impone en las primarias internas y Danilo Medina pasa a ser el candidato del PLD del 2000. Desde ese entonces Medina pasaría a ser el segundo líder indiscutible del partido morado. Perdió las elecciones por circunstancias históricas que todos conocen.

El Danilismo cayó abatido por el Estado en su primera reyerta interna contra Leonel Fernández presidente, aunque logró sacar un importante 30% de los votos internos en el año 2007, para regresar desde sus cenizas en el año 2010, y tomar el control del Partido de la Liberación Dominicana desde ese entonces y hasta nuestros días.

En los últimos eventos medibles en el partido morado el Danilismo ha obtenido victorias aplastantes para las elecciones internas del año 2011, obteniendo Danilo el 87% de la votación y casi un millón de votos internos y luego ganó en primera vuelta las elecciones del año 2012. Para el 19 de abril del 2015 el Danilismo obtuvo el 75% de los votos del Comité Político, para reformar la Constitución y reelegir a Medina, quien luego ganó el proceso electoral con un 62%, el más alto porcentaje para un gobernante en el país.

En el último congreso, Norge Botello el Danilismo tuvo cerca del 70% de los miembros del Comité Central y el 100% de los seleccionados para el Comité Político (Radhamés Jiménez, aunque era de Leonel, fue llevado en la boleta Danilista y por eso ganó) En la actualidad, en el Comité Político, para la selección de primarias abiertas o cerradas, el presidente Medina cuenta con 26 votos contra 8 del presidente Fernández, para una ventaja del 75%, cifra especializada con la que se aprueban los grandes temas en el máximo órgano de dirección peledeista.

En estos momentos precisos, la coyuntura presenta al Danilismo contando con entre el 65% al 70% de las bases partidarias. El presidente tiene a su disposición a esta fuerza política, que irá en el sentido exacto hacia donde él la dirija. La historia habrá de registrar este hecho de manera trascendental, porque podría ser el inicio del relevo político más importante de la historia del país: como hace 20 años salieron del ruedo político Balaguer, Bosch y Peña Gómez, ahora podrían estarse jubilando al mismo tiempo Leonel, Danilo, Hipólito Mejía y Miguel Vargas Maldonado. En el reformismo nunca hubo alguien que sustituyera a Joaquín Balaguer, que no fuera Leonel Fernández. to edit...

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